• INICIO
  • HISTORIA
  • BIOGRAFIA
  • FOTOGRAFIAS
  • VIDEO
  • INICIO
  • HISTORIA
  • BIOGRAFIA
  • FOTOGRAFIAS
  • VIDEO
lizarazoyeseniamihistoria
PROYECTO DE PRODUCCIÓN TEXTUAL

Viví casi toda mi vida en Venezuela, para ser más exacta en el Estado Zulia Municipio Cabimas, junto a personas que alegraban mi vida, como mi familia y amigos. El año 2017 fue complicado, estudie el último año del colegio y me gradué de Bachiller, me sentía feliz porque de alguna forma sentía que mis padres estaban orgullosos de mí, y eso es lo que siempre he querido ser su orgullo. Mi papa vivía en Colombia (Cúcuta), así que decidí visitarlo ya que lo extrañaba demasiado, era difícil estar sin él, así que viaje con mis hermanos y mi mamá a verlo.

JULIO 2017

Llegue al lugar en el que mi papá vivía, recuerdo que al verlo corrí a abrazarlo, extrañaba estar entre sus brazos y escuchar su voz, me sentía muy feliz, ese día note que mi papá quería decirme algo, así que me senté a hablar con él, fue cuando me dijo que reflexionara sobre lo que pasaba en el país y que viera que no tenía oportunidades para mí ya que la situación era terrible, comenzó a decirme y tratar de convencerme sobre todas las posibilidades que podía tener en Colombia, que eran más de las que podía tener en Venezuela, luego de una larga charla me pidió que me quedara, a lo cual no supe que contestar, ya que sentía que al irme de Venezuela dejaría gran parte de mi vida una parte que no quería y me rehusaba a perder, así que solo le dije que lo pensaría. Decidí tomarme el tiempo que estuviera con él para pensar y disfrutar un poco de las vacaciones que había tomado, ya que no sabía si continuar mis estudios en Venezuela o que hacer; aunque disfrutaba cada momento con mi papá, me sentía aburrida en ocasiones pues extrañaba a mis amigos, salir con ellos, y a mi familia. Un día recibí un mensaje de alguien de Venezuela, un joven que marco mi vida, aunque aún no sabría decir si para bien o para mal, recuerdo que comenzamos a hablar, típica conversación de cuando empiezas a conocer a alguien, todo fue normal por unos días, pero de la nada hablábamos más de lo común, pasábamos horas hablando sin aburrirnos, siempre teníamos tema de conversación, nos quedábamos hasta altas horas hablando, no puedo negar que empezaba a sentir algunas cosas por él, al pasar varios días, casi un mes, me confeso que le gustaba, que solo esperaba a que volviera a Venezuela para verme en persona, a lo cual no sabía si creerle, aunque sentía que lo quería, habían personas que lo conocían, amigos en común que me decían que era alguien que solo chanceaba a las niñas y cuando se aburría las dejaba a un lado, yo no sabía que pensar, aunque el hiciera parecer que todo lo que quería conmigo era en serio, así que sin dudarlo confié en el, confié en cada palabra que me decía, pensando que todo con él podría funcionar, quería una oportunidad para amar y sentirme amada por alguien, ya que nunca me había sentido así como me sentía con él, aunque nunca nos hubiéramos visto.

OCTUBRE 2017

Llegue a Venezuela de sorpresa, ninguno de mis amigos sabía que iría, dure una semana a ocultas ya que en esos días no había podido salir porque estaba algo enferma, cuando pude salir lo primero que hice fue visitar a mi mejor amiga, llegue a su casa y la abrace fuertemente, me quede con ella todo el día, hablamos de todo lo que había pasado en el tiempo que no nos vimos, le conté del chico que había conocido, la verdad no opino mucho, solo me dijo que me fuera con cuidado, que tratara de no ilusionarme para que no me hirieran, a lo cual respondí no creo que lo haga, él me quiere, o eso creía yo; dejando ese tema a un lado seguimos hablando y llegue a contarle lo que hable con mi papá, a lo que me respondió que solo hiciera lo que pensaba que era mejor para mi, y aunque me fuera lejos ella siempre estaría ahí para mí, ya que irme era una buena opción. Al pasar los días comencé a sentir raro al chico con el que hablaba, a veces se conectaba y no me escribía o sacaba excusas para no hacerlo, me comenzaba a ignorar, ya no era el mismo, no entendía porque cambio, comencé a pensar que a lo mejor se había dado cuenta que yo no era su tipo porque éramos muy diferentes, pero mi corazón seguía aferrado a que no era así. Un día quedamos en vernos, salimos a comer, y luego fuimos a su casa, hablamos por un largo rato de muchas cosas, estando ahí con él sentía que todo era como antes, en un momento de silencio, recuerdo que me dio un beso, me abrazo y me susurro que me quería, fue el momento más tierno del mundo, en sus brazos me sentía segura, sentía que él era todo lo que quería; Cuando llego la hora de irme nos despedimos con un largo beso, aunque no quería irme debía hacerlo porque ya era tarde, me fui feliz, porque por fin sentía algo en mí, algo diferente, ahí comencé a pensar que el amor no era tan malo, que en realidad si existía, me hice muchas mentes ese día, e hice lo que mi mejor amiga me dijo que no hiciera, ilusionarme.

NOVIEMBRE 2017

Estaba emocionada, porque era el mes de mi cumpleaños, pensaba que al llegar el día, el chico que quería, estaría conmigo; aunque dos días antes de mi cumpleaños volví a sentir lo mismo, lo sentía distante, alejado, como si nuevamente me ignorara, la verdad no entendía porque hacia eso, pero nuevamente mi corazón de terco se aferraba a una hermosa mentira. Llego mi cumpleaños, y lo que pensé que sería un buen día, no lo fue, no la pase muy bien, si no hubiera sido por mi mejor amiga, mi mejor amigo y su hermano, ellos me animaron ese día, me hicieron reír demasiado, recuerdo que fue un buen día solo gracias a ellos, por un momento olvide que estaba mal porque quien quería que estuviera no estuvo, agradecí infinitamente tenerlos a mi lado.

DICIEMBRE 2017

Ya las cosas entre el chico que me gustaba y yo no eran las mismas, él se había distanciado de mí, y aunque yo moría por tenerlo cerca, sentía que él no quería lo mismo, la verdad me dolió, es duro que la primera vez que haya querido ilusionarme con alguien me pagara así, aunque pensaba que era mi culpa por ponerlo en un lugar que no merecía y crearme tantas expectativas acerca de él.

Un día mi mamá me dijo a mí y a mis hermanos que nos iríamos a Colombia a pasar las navidades allá, y que regresaríamos en enero, a lo que no sabía cómo reaccionar, pues sabría que las pasaría aburrida, aunque estaría con mi papá por lo menos, le conté a mis amigos y me visitaron días antes de que me fuera.

12 DE DICIEMBRE

Aún recuerdo el ultimo día que los vi, ese día bromeamos mucho, recordamos viejos tiempos, reímos demasiado, no se nos acababa el tema de conversación, pasamos todo el día hablando de todo lo que se nos viniera a la mente, las risas se escuchaban hasta el frente de mi casa, o eso decía mi mamá, hicimos mucho escándalo, la pase tan bien con ellos ese día, quien se imaginaria que sería la última vez que riéramos los cuatro juntos; llego la noche, y cuando ya iban saliendo, recuerdo que les dije ¡Por fin me librare un mes de ustedes! De forma graciosa, ellos se rieron y se fueron, creo que ahora me arrepiento de no haberlos abrazado y decirles lo mucho que los amo.

Al revisar mi teléfono esa noche, vi un mensaje, era él de nuevo, pidiéndome que nos viéramos, porque supuestamente me extrañaba, en ese entonces estaba tan frágil sentía que lo necesitaba, así que acepte verlo antes de irme, quedamos en vernos al día siguiente, me sentía como estúpida por haber aceptado, pero aún tenía una pequeña esperanza de que todo cambiara. Llego el día en que nos vimos, recuerdo llegar algo distante, el me preguntaba qué ¿Que pasaba?, a lo que yo le conteste con otra pregunta, que ¿qué era lo que le pasaba a él?, le pregunte porque estaba tan raro, y con lo que salió fue que no tenía tiempo para conectarse tan seguido o enviarme porque estaba más ocupado en su trabajo, esa vez no le creí, solo opte por permanecer en silencio; Pasaron largos minutos de silencio, en realidad me sentía incomoda, aunque lo seguía queriendo, sentía que en él no era lo mismo, pero de alguna forma se rompió el hielo y comenzamos a hablar de lo que había hecho ese día y esa semana, no quería contar mucho de mí, no tenía ánimos, la verdad en ese entonces no sentía que ese fuera mi lugar, al quedar un corto momento en silencio me abrazo y me beso, sin pensarlo correspondí al beso, porque a pesar de todo una parte de mi seguía insistiendo en que mi lugar era él, luego del beso, preferí irme, tome mis cosas y el me abrazo, me beso de nuevo y esta vez cuando me susurro me dijo que me amaba. Llegue a mi casa y le conté inmediatamente a mi mejor amiga, ella se molestó un poco, porque me decía que él estaba jugando conmigo que si en verdad me quería no se comportara de esa forma, que no fuera tan tonta, esas palabras fueron algo dolorosas, pero necesarias para darme cuenta de que si eran ciertas, no creía que fuera tan estúpida, comencé a llorar de la rabia conmigo misma porque me sentía tan tonta y usada, hasta llegue a sentirme insuficiente, así que decidí dejar esa historia hasta ahí, estaba cansada de ser un juguete para él. Luego de ese día que parecía lindo, pero en realidad fue catastrófico, había llegado el momento de irnos, nos fuimos un 14 de diciembre a las 2 de la tarde.

15 DE DICIEMBRE

Llegue a Colombia, estaba tan desanimada que sentía que mis fuerzas se recargaron al ver a mi papá en el terminal, lo abrace muy fuerte, lo extrañaba, me hacía mucha falta. Pasaron algunos días, recuerdo que mi mamá llega y se sienta a hablar conmigo y mis hermanos, y nos dice que en realidad no nos quedaremos un mes, si no que nos mudaríamos a Colombia, que ella había preferido no decirnos y hacerlo de esa forma porque sabía que nosotros le pondríamos trabas para quedarnos, que ya no había vuelta atrás, era una decisión que había tomado hace tiempo, en ese momento sentía que se me caía el mundo, solo le pregunte si alguna vez volveríamos y me dijo tal vez en vacaciones, que comenzaríamos a estudiar aquí, y que yo debía sacar nuevamente el bachiller si quería hacer algo mas como ir a la Universidad, a lo cual no dije nada y acepte como perro regañado, como alguien que no tiene ni voz ni voto para hablar, alguien que ni siquiera pudo pasar feliz ni disfrutar los últimos días que le quedaban en el país, esa noche llore como nunca, me sentía tan mal, no sabía porque, tenía miedo supongo, a tener que empezar de nuevo. Al otro día le comente a mis amigos y la verdad no sé cómo lo tomaron mi mejor amiga estaba mal, ya que siempre estábamos juntas, le iba a costar acostumbrarse a no verme siempre o ir a mi casa, tanto como me costaría a mí no verla más, aunque podíamos comunicarnos por Facebook, nunca sería lo mismo. El 31 de diciembre fue un día triste para mí, aunque por un lado feliz porque estaba con mi papá, tenía años que no recibía el año a su lado, pero me dolía no estar con mis primos y tíos, el saber que al otro día no los vería, arruinando una de nuestras tradiciones, era algo muy fuerte.

Resumiendo lo que paso en enero, mi papá encontró un colegio donde podía cursar decimo y once, para así poder sacar el bachiller, la verdad no me gustaba mucho tener que repetir dos años, pero bueno, tocaba hacerlo. Recuerdo que el primer día fue horrible, no conocía a nadie, era muy raro ver como todos tenían amigos y socializaban, mientras yo estaba ahí, sin hablar con nadie, ese día en el descanso estuve sola, cuando se terminó entre en alivio, no me gustaba estar sola, sentía que me veían como rara o algo así, cuando entre al salón me senté detrás de una niña, quien al rato volteo a preguntarme mi nombre, nos presentamos, su nombre era Tatiana, y comenzamos a hablar, me pregunto qué de donde era, le dije que era de Venezuela al decirle eso me pregunto si escuchaba las canciones de Neutro, Big Soto o Micro TDH, le dije que sí, y comenzamos a hablar de ellos, no sé porque desde ese instante sentí que seriamos buenas amigas, fue un presentimiento raro, porque teníamos pocas cosas en común, me cayó muy bien, pero luego de ese día nos dejamos de hablar, para mí era raro hablar con alguien, así que prefería no hacerlo. Con el tiempo conocí a dos niñas más, que al igual que yo eran nuevas, Rossy y Camila, comencé a pasármela con ellas ya que me habían caído muy bien, en especial Rossy, ella tenía algo que me hacía sentir bien, siempre la he visto como un sol y la he admirado por lo fuerte que es y su forma de ser, llegamos a ser muy buenas amigas, siempre hablábamos, de lo que sea, la confianza surgió muy rápido entre nosotras; Con Camila no me la llevaba mucho al principio, pero luego con el tiempo se fue desarrollando la confianza, aunque en ocasiones nuestros caracteres chocaban, ella siempre ha sido buena amiga y ha estado para escucharme, aunque no diga mucho, está ahí para tratar de comprenderme; Tatiana con el tiempo fue involucrándose a nuestro grupo, siempre me la lleve bien con ella, aunque al principio era raro, se sentaba en frente de mí, se volteaba y solo me miraba sin decirme nada, y luego volvía la mirada al frente, pero con el tiempo nos fuimos uniendo, comenzamos a hablar, me di cuenta que teníamos mucho en común, e incluso sentía que la conocía de hace mucho tiempo.

 

El 2018 se basó en sentirme vacía medio año, me sentía sola e incompleta, no fue fácil para mi adaptarme los primeros meses, desde enero hasta casi mitad de año lloraba todas las noches, pensando en el por qué, ¿Por qué me tocó vivir eso? ¿Por qué debo estar lejos de las personas que amo?, sentía un gran dolor en el pecho, fue muy duro asimilar todo, aun con el apoyo de mis amigos, quienes a pesar de todo estuvieron ahí, mi mejor amiga trataba de animarme, pero a veces era imposible, aunque ella estuviera peor que yo encontraba la forma de hacerme sentir mejor, mis días eran los más aburridos, me despertaba para ir al colegio y solo deseaba que ya llegara el mediodía para ya no estar ahí, me sentía incomoda, sentía que ese no era mi lugar, que no debía estar ahí; y ese era mi estado de ánimo por muchos meses, hasta que encontré quienes me ayudaron a salir de ese estado, Rossy, Tatiana y Camila han sido grandes amigas, ellas me ayudaron a salir del hueco en el que estaba, me animaron cuando no podía más, me dieron palabra de aliento, me comprenden que es lo más importante, me han dado su amor y cariño durante todo este tiempo, ya son casi 2 años que estoy aquí, no puedo negar que cada 15 me siento un poco melancólica porque se cumple otro mes sin estar en mi tierra, sin ver a mi familia, sin escucharlos reír, sin escuchar a mis tíos todas las mañanas tocando la ventana pidiéndome café, sin escuchar la voz de mis mejores amigos, sin abrazarlos o molestarlos, aun me cuesta, y es muy duro haber tenido que comenzar de nuevo, pero si veo el lado positivo el estar aquí me ha brindado el conocer a personas tan extraordinarias y maravillosas como lo son mis amigas, quienes a pesar de tantas discusiones están ahí, la una para la otra, ninguna de las 4 somos perfectas, pero entre nosotras nos complementamos; en este tiempo he aprendido eso, que no necesariamente necesito un novio que me complemente, las amistades también pueden llenarte de la forma que necesitas, con tan solo estar con ellas riendo se me reinicia la vida, siempre las tengo y las tendré presentes en mi vida, así como mis amigos de Venezuela, a veces es necesario pasar por lo peor para entender quienes verdaderamente están a tu lado, y en esta nueva vida que me toco comenzar tengo más claro que nunca quienes me quieren de verdad.

Aviso legal | Política de privacidad | Política de cookies | Mapa del sitio
Inicia sesión Salir | Editar
Jimdo

Esta página web ha sido creada con Jimdo Creator. ¡Regístrate ahora gratis en https://es.jimdo.com!

Cerrar